Crescer: loto azul (Nymphaea cerulae)

by Pipa 1/19/2018 Loto Azul  |  Otros |  Crecer Views 870

 

El loto azul (Nymphaea cerulae) es una de las plantas rituales más importantes del antiguo Egipto. Respetado y admirado por su belleza, su agradable aroma, su simbolismo y aún más por sus efectos embriagadores.

Se cree que las flores del loto azul fueron utilizadas por la élite religiosa para inducir el éxtasis chamánico. Los pétalos de las plantas y las flores también se usaban como adornos para momias y objetos funerarios comunes en el antiguo Egipto.

El cultivo del loto azul a partir de semillas es bastante sencillo. Solo tienes que prestar atención a ciertos detalles. Hay dos formas comunes de cultivar el loto azul a partir de semillas.

Método 1: brotación en agua
Con este método, germinarás las semillas en un vaso de agua antes de plantarlas en la tierra.

1. Abrir la capa de semillas
Esto significa dejar cicatrices en la semilla con un cuchillo metálico hasta que veas un poco de blanco. Este paso es muy importante porque si la semilla no está ligeramente abierta, puede que no germine.

2. Colocar las semillas en un recipiente de agua
Consigue un vaso y llénalo con agua tibia no clorada (puedes usar agua embotellada). Cambia el agua todos los días. Después de un día de remojo, las semillas deberían tener al menos el doble de tamaño.

Si hay algunas semillas flotando, es posible que sean y que no germinen. Para asegurarte, abre un poco la semilla y sumérgela en el agua. Si no se hincha, tírala a la basura.

Después de que las semillas comiencen a germinar, debes seguir cambiando el agua. Pero ten mucho cuidado de no dañar los brotes.

3. Preparación de la maceta y de la tierra para trasplantar las plantas
Cuando las plántulas miden unos 16 cm están listas para ser trasladadas a una maceta. Usa una maceta o cubeta sin agujeros (la planta podrá crecer a través de los agujeros). Debe ser lo suficientemente grande como para tener suficiente espacio para que la planta crezca (una maceta de aproximadamente 15 litros debe ser suficiente).

El sustrato que elijas debe ser denso y franco. Una mezcla de arcilla marga y arena suele funcionar bien (1 parte de arena, 2 partes de arcilla). No utilices arena de playa, ya que es salada y comprometerá el crecimiento de las plantas. Además, asegúrate de que el suelo no contenga fertilizantes ni contenido orgánico.

Llena la maceta con la tierra.

4. Colocación de las plantas en macetas
Antes de poner las plántulas en el suelo, debes cubrir cada semilla con un poco de arcilla (dejando el brote al descubierto) para asegurarte de que la planta sea estable y esté anclada al suelo. Después de llenar la maceta, presiona suavemente las semillas en la parte superior de la tierra. Debes dejar las semillas cerca de la parte superior y extender una fina capa de tierra sobre estas.

Sumerge la maceta en agua poco profundas (un estanque natural o artificial), de unos 40 a 50 cm de profundidad. La temperatura del agua debe estar en torno a los 22º C.

Se pueden colocar rocas pesadas en el fondo de la maceta para que quede sumergida.
Mantén la temperatura a un mínimo de 22º C y deja que reciba la mayor cantidad de sol posible.

Método 2: brotación directa en el suelo

Con este método las semillas se colocarán directamente en el suelo para germinar.

1. Preparación de las macetas
Llena una maceta o contenedor impermeable (mínimo 15 cm de alto y sin agujeros) con tierra arcillosa. Asimismo, al igual que en el método anterior, evita los sustratos con abonos o contenido orgánico.

Añade agua tibia hasta que esté a unos 2 o 3 cm por encima de la tierra. Deja que el sustrato se asiente y luego presiona suavemente para hacerlo más denso y compacto.

* Alternativamente, puedes omitir la adición de agua ahora y, después del siguiente paso, simplemente sumergir la maceta en agua hasta el borde.

2. Colocación de las semillas
Separa las semillas uniformemente en el sustrato sin que se toquen entre sí (al menos de 2 a 3 cm de separación). Extender una fina capa de tierra sobre la parte superior de las semillas.

Mantener la maceta en un lugar cálido y soleado (al menos a 22º C).

* Si decides no añadir el agua como se describió en el paso anterior, tendrás que sumergir la maceta en agua hasta el borde.

3. Trasplante después del brote
El brote inicialmente parecerá hierba. Cuando el brote comienza a desarrollar algunas hojas que flotan en la superficie del agua, es seguro sacarlo y trasladarlo a aguas más profundas. Para hacerlo, debes usar un recipiente más grande, trasplantar la planta y moverla a aguas más profundas.

* Durante este paso, también puedes añadir un poco de arcilla alrededor de la semilla que también ayudará a anclarla. Se pueden colocar rocas pesadas en el fondo del contenedor para que quede sumergido.


Consejos para el cuidado diario del loto azul


Al loto azul le gusta el sol cálido y abundante, por lo que debe mantenerse a una temperatura de al menos 22º C, de lo contrario no crecerá. Si la planta está totalmente expuesta al sol y la temperatura alcanza los 35º C, se debe proporcionar un poco de sombra para que las delicadas hojas no se quemen debido al exceso de sol.

Durante la fase de crecimiento, puedes cortar las flores muertas, pero asegúrate de cortar solo los tallos por encima de la superficie del agua, para no comprometer su crecimiento.

Si el invierno trae hielo y nieve a su localidad, debes proteger el loto azul trasladándolo a la parte más profunda del estanque, o si es posible, a un espacio interior.

Abona el estanque con tabletas de estanque diseñadas específicamente para plantas acuáticas. La fertilización no debe hacerse en el primer año de la planta, especialmente si se está cultivando a partir de semillas. La fertilización se puede hacer cada 3 a 4 semanas. No fertilizar en verano (aunque puedes comenzar a mediados de julio).
Esto permitirá que la planta hiberne durante el invierno.


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